Decálogo de seguridad de la depilación láser
- Realizar un historial clínico del paciente para prever reacciones adversas o efectos secundarios no deseados.
- Analizar el tipo de pelo y de piel, ya que la fotodepilación debe adaptarse a sus características.
- Informar pormenorizadamente sobre la técnica que se va a utilizar.
- El paciente debe firmar un documento de consentimiento en que declare estar debidamente informado y autorice expresamente la depilación.
- Conocer los fármacos que está tomando el paciente, puesto que algunos pueden provocar crecimiento del pelo, fotosensibilidad o reacciones fototóxicas, fotoalérgicas y fotodinamizantes.
- Abstenerse de tomar el sol un mes antes del tratamiento, ya que la aplicación del láser en pieles bronceadas puede producir quemaduras.
- La depilación está absolutamente contraindicada en pacientes tratados con ácido 13-cis-retinoico, fotosensibles, fiebre o infección aguda.
- Se deben tomar precauciones especiales con pacientes que sufren herpes recurrente, en personas de razas negras o muy oscuras y mujeres embarazadas o en situación de lactancia.
- Normalmente los efectos secundarios (enrojecimiento de la piel y pequeñas inflamaciones) son transitorios e intrascendentes, y en menos del uno por ciento de los casos puede aparecer foliculitis, hiperpigmentación, costras, púrpura, erosiones, cicatrices, fotofobia, aumento transitorio de la pilosidad o edema palpebral.
- Si el láser se aplica accidentalmente en los ojos o en zonas de piel que no son las correctas se pueden ocasionar conjuntivitis, opacidad de la córnea, dificultad para percibir los colores azul y verde, quemaduras y cicatrices.










